El problema del ruido y sus implicaciones en la salud humana

La exposición prolongada al ruido del tráfico puede causar graves problemas en la salud humana, como la fatiga constante, ansiedad, irritación, y agresividad, así como daños psicológicos permanentes, problemas del sistema inmunológico, presión alta, y en última instancia, un ataque al corazón.
La contaminación en nuestras sociedades
Para Castro, Tirado y Manjarrez (2007), el ruido es el contaminante más común y puede definirse como cualquier sonido que sea clasificado por quien lo recibe como algo molesto, indeseado, inoportuno, perturbador o desagradable. Golan (2009) considera que “los sonidos placenteros o no placenteros no se pueden distinguir solamente de una forma cuantitativa. Su evaluación también tiene que ver con las normas sociales y culturales de una comunidad” (p.2). Según información proporcionada por Andy Coghlan (2007), en Inglaterra, la Sociedad Nacional de Aire Puro (National Society for Clean Air), realizó un sondeo sobre contaminación sonora en mayo del 2006. Dicha encuesta tuvo como resultado que un 45 % de la población encuestada consideró que el ruido les produce un gran impacto, y el 2% dijo que en algún momento de sus vidas tuvo que cambiarse de casa debido a un vecino ruidoso.
Según Coghlan (2007), una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que al menos un 2 % de los europeos sufren de problemas a la hora de dormir debido a la polución sonora del medio en el que viven. Unos 50 decibeles de intensidad son suficientes para perturbar a alguien que intenta dormir, y unos 35 decibeles pueden catalogarse como un sonido molesto. La misma organización indicó que un ruido de aproximado a los 55 decibeles puede afectar la concentración de los niños cuando están estudiando.
La contaminación sonora ocasionada por vehículos y sus implicaciones en la salud humana
La OMS, ha realizado en los últimos años diversas investigaciones respecto a las implicaciones en la salud humana de la contaminación sonora de los paisajes sonoros. Los resultados de dichas investigaciones señalan que miles de personas alrededor del mundo mueren prematuramente o sucumben ante alguna enfermedad debido a una exposición crónica al ruido.
Andy Coghlan (2007) sugiere que una exposición prolongada al ruido del tráfico puede ser la causa del tres por ciento de las muertes relacionas con ataques cardiacos en Europa. La OMS estima que de las siete millones de personas alrededor del mundo que mueren cada año debido a una afección cardiaca, la muerte de al menos unas 210,000 está relacionada de alguna forma con la contaminación sonora. Para llegar a dicha conclusión la OMS realizó estudios en vecindarios con exposiciones anormales a ruidos, y comparó la cantidad de muertes por afecciones relacionadas con estrés, con las de personas que vivían en vecindarios callados y tranquilos, y combinaron los resultados con la información de mapas acústicos de las ciudades europeas más ruidosas. (p. 3).
Para Coghlan (2007), el ruido constante puede aumentar el nivel de hormonas que producen estrés, estas hormonas son cortisol, adrenalina, y noradrenalina, y si circulan de manera constante en nuestro cuerpo, provocan que nos mantengamos en un estado constante de alerta, lo que puede desencadenar en diversos problemas como la fatiga constante, ansiedad, irritación, y agresividad, daños psicológicos permanentes, problemas al sistema inmunológico, problemas de presión alta, y en ultima instancia un ataque al corazón.
Conclusiones
Actualmente existen grandes avances en el campo de la física que pueden ayudar a controlar de alguna forma el ruido ocasionado por los vehículos. Por ejemplo Yuming, Yiqui, y Liying (2009) consideran que “los materiales porosos usados en la construcción de carreteras pueden ayudar a debilitar las dinámicas del aire entre el pavimento y las llantas de los vehículos, reduciendo de esta forma la intensidad del ruido.” (p.1)
Al menos en Europa todas las ciudades que tengan mas 250,000 habitantes, deben por ley alertar a la población por medio de mapas acústicos acerca de las zonas más ruidosas. Una iniciativa como esta, aplicada a nuestro país, ayudaría a alertar al transeúnte sobre el grave problema de contaminación sonora que está presente en distintas zonas del país.
Referencias
- Coghlan, A. (2007). Muriendo por un poco de paz y silencio. New Scientist, 195(2618), 6-9. Accesado por medio de Academic Search (11-02-2010).
- Castro Angulo, I., Tirado Muñoz, O., & Manjarrez Paba, G. (2007). NIVELES DE PRESIÓN SONORA EN EL SEGUNDO TRAMO DE TRANSCARIBE CARTAGENA 2007. Revista Ingenierías Universidad de Medellin, 6(11), 43-52. Extraído de Academic Search Complete database.
- Golan, A. (2009). Desarrollo de paisajes sonoros urbanos: Tel-Aviv entre 1920 y 1930. Israel Studies, 14(3), 120-136. Accesado por medio de Academic Search (11-02-2010).
- Yuming, D., Yiqui, T., Hao, L., & Liying, Y. (2009). El desarrollo del ruido en la carretera. International Journal of Pavement Research & Technology, 2(6), 280-283. Accesado por medio de Academic Search (11-02-2010).


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