Escuchar música en el bus

By tierracustica | Enero 28, 2009

Imagen sacada del blog de los wonders

Como buen amante de la música, no me fue difícil comprar un reproductor de Mp3 en vez de un celular; el problema es que con el tiempo fui incurriendo en costumbres que a largo plazo podrían afectar mi audición, tanto así que al menos un par de veces me llamaron la atención en alguna biblioteca para que le bajara el volumen al reproductor de música. Luego de meditarlo bastante y de recordar las sabías palabras de una amiga, llegué a la conclusión de que precisamente cuando viajaba en bus es que le subía el volumen al aparato, esto debido a que el ruido que se producía en el interior del bus no me dejaba escuchar música.
Mi hipótesis sobre la naturaleza del ruido dentro de los buses, es que todo está relacionado por medio de un círculo vicioso: por un lado, el ruido externo del medio es alto; aparte de eso, el motor del bus produce grandes cantidades ruido. Entonces, como consecuencia, el chofer del bus le va a subir el volumen al radio para hacer más llevadero el trajín del día. Esto induce a los pasajeros a hablar o casi gritar (los más extrovertidos) para darse a entender por sus acompañantes, lo que motiva a casi cualquier pasajero que viaje solo a subirle el volumen al reproductor de música, si es que tiene uno a mano.

Ruido en el interior del bus
Un grupo dirigido por el físico José Araya Pochet, realizó un estudio del ruido que se producía en el interior de buses de distintas rutas de San Pedro de Montes de Oca, para esto utilizaron un instrumento de medición colocado en el asiento más cercano al conductor y lo mantuvieron por periodos cercanos a los diez minutos.

La figura muestra las mediciones más altas.

Como podemos observar, la mayoría de las mediciones realizadas en el interior de los buses se encuentran entre contaminación significativa y contaminación severa. Esto amerita una presión significativa de ruido que tienen que soportar nuestros oídos, y si además de eso intentamos competir con ese ruido utilizando el reproductor de Mp3 a altos decibeles, podríamos llegar a ocasionarnos una sordera de manera precoz. Por lo tanto lo mejor que se puede hacer es controlar los impulsos y no intentar subirle el volumen al reproductor de Mp3 para ahogar el ruido externo.

Algunas medidas de prevención:

  • Al usar el reproductor de música lo más idóneo es comprar audífonos “sound cancelling”, que prácticamente eliminan el ruido exterior.
  • La mayoría de los reproductores de mp3 pueden producir sonidos cercanos a los 100 decibeles, por lo tanto es bueno usarlo con volumen limitado.
  • Intentar escuchar la música en un reproductor hasta el punto en que todavía se pueda escuchar el entorno.
  • Fíjarse si la persona más próxima puede oír la música de su reproductor de audio. Esto es una señal clara de que el volumen está demasiado alto.

Bibliografía:

  • José, Araya Pochet.(2002). Contaminación sónica y su control. Costa Rica, p. 40

Enlaces Recomendados:

5 comentarios

  • By Carlos, Marzo 9, 2009 @ 8:43 pm

    estimado, me parece sumamente interesante el tema que has tratado aquí. Actualmente me encuentro realizando una recopilacion de información para realizar una investigacion sobre como la contaminacion acustica influye en el ser humano a nivel psicosocial, por lo que te quisiera pedir que me indiques donde encontrar el articulo del sr. Pochet.

    muchas gracias, y siga aportando con temas tan interesantes como este.

  • By admin, Marzo 10, 2009 @ 12:54 pm

    Muchas gracias por su comentario, espero saber sobre los resultados de su investigación.

  • By Daniel, Ericka, Gibran y Valeria, Junio 17, 2009 @ 1:11 pm

    Escuchar Música en el Bus

    El oído humano es uno de los órganos más complejos del ser humano, por su anatomía y por su función. Es uno de los sentidos perceptivos del ambiente que permite ubicarnos en el medio, comunicarnos (como seres sociales que somos) con las personas de nuestro alrededor, en fin, el oído es sumamente necesario para la escucha. Por otro lado es un órgano extremadamente sensible que al contrario de los ojos, no posee párpados ni ningún órgano de protección. Por eso es responsabilidad de cada quien cuidar de su propio órgano auditivo para no sufrir consecuencias de sordera, o deficiencia perceptiva auditiva, en un futuro no muy lejano.
    El caso es que en la actualidad se está inmerso en un mundo de sonidos, las máquinas que han sido creadas por el hombre no le ha dado tiempo a éste para que evolucione su aparato auditivo de tal forma que no salga afectado de resistir tanto tiempo a la presión sonora que la sociedad impone. Esto provoca, según varios artículos publicados recientemente, que la sordera sea un problema que afecta a los jóvenes, en cantidades cada vez mayores.
    “La sordera está dejando de ser una cosa de abuelos. Los expertos aseguran que en los últimos cinco años se ha multiplicado por ocho (hasta 136 casos) el número de jóvenes de entre 15 y 20 años que sufren una pérdida leve de audición (hipocausia). El origen de este fenómeno no responde a una causa física o genética, sino cultural: la vida en las ciudades es cada vez más ruidosa. Las obras, el tráfico, las discotecas o el abuso de los reproductores portátiles de audio pueden causar lesiones irreversibles en el oído”. (García, X. 2005)
    Según Araya, la voz humana susurra a 50 dB aproximadamente, y una voz hablada a volumen normal se encuentra a 65 dB, este es el volumen normal que el oído debe procurar recibir para mantenerse sano, no obstante, según las medidas realizadas por el mismo físico en los autobuses de San Pedro, el sonido captado por el sonómetro (instrumento para medir el nivel sonoro) dentro de los autobuses no bajan de 75.3 dB. “Las principales fuentes de contaminación acústica en la sociedad actual provienen de los vehículos de motor, que se calculan en casi un 80%; el 10% corresponde a las industrias; el 6% a ferrocarriles y el 4% a bares, locales públicos, pubs, talleres industriales, etcétera”.
    En relación con lo anterior, es permisible el impacto que tienen los medios de transporte en cuanto a contaminación sónica se refiere, al tener estos porcentajes de ruido tan altos, vamos a querer evitarlos poniendo la música de nuestros reproductores a volúmenes excesivamente dañinos para nuestro aparato auditivo. Esto quiere decir que el nivel sonoro que recibimos al día es extremo y que estamos en riesgo.
    La preocupación por el daño hacia los jóvenes radica en el hecho de que una gran parte de la población utilizan sus MP3 con audífonos por jornadas muy largas y a un volumen alto. “Según un sondeo nacional en Reino Unido, elaborado por Deafness Research UK, el 14% de las personas entre 16 y 34 años utilizan sus reproductores de música personales durante 28 horas a la semana” (Reuters, 2006)
    Además, de mil personas, una tercera parte presentan un zumbido en el oído, por escuchar sonidos a alto volumen. Esto no es todo, la hipocausia en los jóvenes, que es la pérdida leve de la audición, provoca dificultad para percibir los sonidos agudos, “el timbre del teléfono o los pitido de los ordenadores y de algunas máquinas son sonidos que les pasarán desapercibidos” (García, X. 2005) con el tiempo pueden presentar sordera prematura.
    “Los médicos llaman generación sorda o también generación MP3 a un abundante y creciente número de jóvenes y adultos que han perdido la capacidad de audición (hasta un 30% de su potencial en algunos casos) de forma irreversible y prematura, a consecuencia del excesivo volumen, intensidad y duración con que escuchan música a través de diminutos aparatos reproductores cuyos auriculares llevan metidos en las orejas durante prácticamente todo el día y la noche” (Gallardo, A)
    Según este mismo artículo, de Gallardo (www. elperiodico.com) las lesiones se describen como células ciliadas del oído interno que mueren, el ruido excesivo provoca un oído cansado o envejecimiento del nervio auditivo.
    Una forma para evitar toda esta contaminación y a la vez no subir el volumen de los reproductores es como nos mencionaba el articulo, comprando audífonos con noise canceling, que va a bloquear todo el ruido que proviene de afuera para de esta forma no tener que subir el volumen, otra manera para evitar todo ese ruido es comprando unos tapones especiales para los oídos, que bloquean o atenúa la cantidad de decibeles que escuchamos en una cantidad considerable.

  • By Daniel, Ericka, Gibran y Valeria, Junio 17, 2009 @ 1:16 pm

    Escuchar Música en el Bus

    El oído humano es uno de los órganos más complejos del ser humano, por su anatomía y por su función. Es uno de los sentidos perceptivos del ambiente que permite ubicarnos en el medio, comunicarnos (como seres sociales que somos) con las personas de nuestro alrededor, en fin, el oído es sumamente necesario para la escucha. Por otro lado es un órgano extremadamente sensible que al contrario de los ojos, no posee párpados ni ningún órgano de protección. Por eso es responsabilidad de cada quien cuidar de su propio órgano auditivo para no sufrir consecuencias de sordera, o deficiencia perceptiva auditiva, en un futuro no muy lejano.
    El caso es que en la actualidad se está inmerso en un mundo de sonidos, las máquinas que han sido creadas por el hombre no le ha dado tiempo a éste para que evolucione su aparato auditivo de tal forma que no salga afectado de resistir tanto tiempo a la presión sonora que la sociedad impone. Esto provoca, según varios artículos publicados recientemente, que la sordera sea un problema que afecta a los jóvenes, en cantidades cada vez mayores.
    “La sordera está dejando de ser una cosa de abuelos. Los expertos aseguran que en los últimos cinco años se ha multiplicado por ocho (hasta 136 casos) el número de jóvenes de entre 15 y 20 años que sufren una pérdida leve de audición (hipocausia). El origen de este fenómeno no responde a una causa física o genética, sino cultural: la vida en las ciudades es cada vez más ruidosa. Las obras, el tráfico, las discotecas o el abuso de los reproductores portátiles de audio pueden causar lesiones irreversibles en el oído”. (García, X. 2005)
    Según Araya, la voz humana susurra a 50 dB aproximadamente, y una voz hablada a volumen normal se encuentra a 65 dB, este es el volumen normal que el oído debe procurar recibir para mantenerse sano, no obstante, según las medidas realizadas por el mismo físico en los autobuses de San Pedro, el sonido captado por el sonómetro (instrumento para medir el nivel sonoro) dentro de los autobuses no bajan de 75.3 dB. “Las principales fuentes de contaminación acústica en la sociedad actual provienen de los vehículos de motor, que se calculan en casi un 80%; el 10% corresponde a las industrias; el 6% a ferrocarriles y el 4% a bares, locales públicos, pubs, talleres industriales, etcétera”.
    En relación con lo anterior, es permisible el impacto que tienen los medios de transporte en cuanto a contaminación sónica se refiere, al tener estos porcentajes de ruido tan altos, vamos a querer evitarlos poniendo la música de nuestros reproductores a volúmenes excesivamente dañinos para nuestro aparato auditivo. Esto quiere decir que el nivel sonoro que recibimos al día es extremo y que estamos en riesgo.
    La preocupación por el daño hacia los jóvenes radica en el hecho de que una gran parte de la población utilizan sus MP3 con audífonos por jornadas muy largas y a un volumen alto. “Según un sondeo nacional en Reino Unido, elaborado por Deafness Research UK, el 14% de las personas entre 16 y 34 años utilizan sus reproductores de música personales durante 28 horas a la semana” (Reuters, 2006)

  • By Daniel, Ericka, Gibran y Valeria Parte III, Junio 17, 2009 @ 1:21 pm

    “El Centro Médico Erasmus, en Rotterdam, entrevistó a 1.687 varones y mujeres de entre 12 y 19 años, que asistían a un colegio secundario holandés. El 90% por ciento usaba reproductores de MP3 para escuchar música, mientras que el 93% por ciento de esos usuarios utilizaban audífonos internos, que funcionan a unos cinco decibeles más que los dispositivos con auriculares externos. Un tercio de los usuarios de reproductores de MP3 escuchaban música frecuentemente y el 48% por ciento lo hacía a alto volumen, es decir, a más del 75 por ciento del volumen recomendado. Menos del 7 por ciento usaba un reductor de ruido en el reproductor de MP3 o bajaba el volumen tras escuchar música durante un tiempo, mientras que el 18 por ciento dijo que suspendía momentáneamente la reproducción o prestaba atención a las advertencias sobre los riesgos de escuchar música a todo volumen” .
    El anterior artículo demuestra lo que esta pasando en un país como Holanda, país europeo desarrollado y con una verdadera legislación contra la contaminación sónica; ahora, la legislación existente en Costa Rica, como lo menciona Fabián en su blog, es de “mentiritas”. Ante esta carencia, debemos de tomar medidas por nuestra propia cuenta, regular el uso de nuestros reproductores y/o de cualquier actividad en la que nuestra salud auditiva se vea perjudicada, como la asistencia a conciertos o eventos con mucha concentración de sonido, así como también (por supuesto) el uso de reproductores de MP3 en los buses, ya que la mayoría de los reproductores modernos trae incorporada una opción para regular los decibeles por medio de un control de volumen inteligente.
    El Dr. José Araya Pochet lo expuso con mucha claridad en la conferencia brindada el pasado 30 de abril, al indicar que la UCR se encuentra y forma parte de uno de los lugares con mayor concentración de decibeles del área, para lo que los que tenemos que movilizarnos hasta allí todos los días, y tenemos que lidiar con esta contaminación, sumada al alto volumen de nuestros audífonos, puede resultar sumamente dañino. Además, los músicos que estamos involucrados en actividades en las que ejecutamos nuestros instrumentos junto con otros músicos, debemos tener un especial cuidado con la cantidad de decibeles que reciben nuestros oídos ya que pueden recibir un daño irreparable, en dicho caso (o en cualquier otro con mucha actividad con altos grados de decibeles) tenemos que utilizar algún tipo de protección como los tapones y/o guardar reposo para que nuestros oídos descansen del malestar producido por las altas concentraciones de sonido.

    Fuentes de Referencia.

     DE ESTEBAN ALONSO, Alfonso. Contaminación acústica y salud. 2003. Universidad Rey de Juan Carlos. http://revistas.ucm.es/cca/11391987/articulos/OBMD0303110073A.PDF
     Contaminación acústica. http://www.monfortedelcid.es/images/areas/fKAm15_contaminaci%C3%B3n%20ac%C3%BAstica.pdf
     REUTERS. 2006. Los MP3 podrían producir sordera precoz. http://www.20minutos.es/noticia/143076/0/mp3/riesgo/sordera/
     Garcia, X. 2005. La cultura del ruido multiplica los casos de jóvenes con sordera. http://www.20minutos.es/noticia/51899/0/cultura/ruido/sordera
     Excesivo de reproductores de musica MP3 pueden provocar sordera precoz. http//www.biblioredes.cl/BiblioRed/notas

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